




Garner Hotel Reading City Centre by IHG
Una estancia más tranquila en el centro, junto al museo
Sobre este hotel
El Garner Hotel se encuentra a cuatro minutos a pie del Reading Museum, en pleno centro en vez de en el corredor de la M4 donde se agrupa la mayoria del parque hotelero de Reading. Más pequeño que los grandes establecimientos IHG vecinos, ofrece un ambiente más tranquilo e intimo manteniendo aire acondicionado, gimnasio y bar restaurante. Se encuentra a unos cuarenta y un minutos de Heathrow en taxi. Para un grupo que quiere el centro de Reading sin la escala y el ruido de un gran hotel de conferencias, es un buen termino medio. Esta posición lo convierte en una opción solida para este tipo de viaje de golf. La relación entre la tarifa y lo que ofrece se mantiene coherente para un grupo que prioriza el golf ante todo.
- Aire acondicionado
- Gimnasio
- Bar restaurante
- Lavanderia completa
Nuestra opinión
Encaja con un grupo más pequeño o una pareja que quiere el centro de Reading sin el tamano de las grandes cadenas vecinas. Es más tranquilo y personal; una sociedad grande encontrara el número de habitaciones más ajustado que en el Holiday Inn o el Novotel cercanos. Es una eleccion honesta antes que espectacular, y esta muy bien así. Es una eleccion razonable que no pretende ser más de lo que realmente puede ofrecer.
- Reserva con antelacion para una estancia de fin de semana, ya que el número de habitaciones más limitado se llena antes.
- Camina hasta el Reading Museum una tarde libre en vez de conducir para tan poca distancia.
- Confirma la disponibilidad de aparcamiento directamente, ya que la posición en el centro puede ofrecer menos espacio.
Por qué nos encanta
- Cuatro minutos del Reading Museum en el propio hotel para el grupo
- Ambiente tranquilo e intimo en el propio hotel para el grupo
- Gimnasio en el propio hotel en el propio hotel para el grupo
- Centro sin la escala de las grandes cadenas
Por qué encanta a los huéspedesEramos solo cuatro, y el Garner Hotel tenia el tamano justo, al contrario que las grandes cadenas vecinas: pasillos más tranquilos, un paseo fácil de cuatro minutos hasta el Reading Museum para la tarde sin golf, y un bar restaurante que nunca parecio desbordado como puede pasar en un gran hotel de conferencias. Nada espectacular, pero justo lo que necesitabamos para este viaje.