




Marriott's Ocean Pointe
Sobre este hotel
Ocean Pointe está lo bastante cerca de Peanut Island como para llegar en pocos minutos de taxi, lo que regala al grupo una tarde de playa real que combinar con el golf del día. Las habitaciones con cocina en algunos casos permiten a un grupo preparar una cena sencilla en lugar de reservar mesa cada noche, algo que se agradece en una estancia larga donde el cansancio de restaurantes llega rápido. La piscina exterior y el jacuzzi absorben las horas entre una ronda de mañana y otra de tarde, y el gimnasio mantiene la rutina de quienes no quieren que tres rondas seguidas sean su único ejercicio. El restaurante y el bar del hotel cubren las noches sin ganas de cocinar, y el centro de negocios sirve para quien tiene que meter una llamada entre dos salidas. Lo que más destaca es cómo la playa se vuelve el plan natural de la tarde, no un añadido al golf.